Presentación

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Muy queridos hermanos:

Con profunda satisfacción presentamos a las diócesis, vicariatos, parroquias, seminarios y centros de formación, comunidades religiosas, instituciones educativas, seminarios y comunidad en general de la Iglesia Ecuatoriana este documento que lo hemos elaborado, cumpliendo el deseo del Santo Padre Francisco, en comunión de espíritu y acción con la Iglesia universal, para abordar y combatir toda manifestación de acoso y abuso sexual en todos los espacios donde tengamos como destinatarios a niños, adolescentes, jóvenes y personas en condición de vulnerabilidad. Este documento que ponemos en sus manos ha sido fruto de un trabajo esmerado y minucioso, donde se ha tomado en cuenta como insumos documentos del Magisterio del Papa Francisco, documentos de jurisdicciones eclesiásticas, comunidades religiosas y movimientos eclesiales, además de los documentos oficiales y legales vigentes en nuestro país.

Es nuestra intención que este instrumento sea una herramienta de ayuda eficaz en la prevención y actuación oportuna que corresponda en los casos de abuso y acoso que nos toque abordar. Es un documento técnico al que debemos nutrirlo con nuestra actitud pastoral. No se trata de poner trabas a nuestra tarea diaria, sino más bien de potenciarlo y nutrirlo, pero con la firme convicción de que es tarea de todos nosotros erradicar de nuestro territorio cualquier sombra de violencia.

Reafirmamos nuestra postura de “cero tolerancia a los casos de abuso y acoso sexual”, pero también creemos necesaria una actitud pastoral de acompañamiento a las víctimas, sus familiares y entorno. Es nuestro deber ofrecerles los servicios de ayuda profesionales oportunos para

poder curar las heridas que puedan ocasionar este gravísimo pecado1. No está por demás una prudente actitud pastoral, también con quienes sufren las situaciones de acoso en la doble vertiente.

Imploramos la iluminación del Espíritu Santo para que seamos fieles a nuestros principios y que seamos oportunos e inflexibles en la aplicación de este protocolo y los lineamientos que en adelante surjan del Magisterio de la Iglesia.

+Eugenio Arellano F., MCCJ Obispo

Vicario Apostólico de Esmeraldas

Presidente de la Conferencia Episcopal Ecuatoriana

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