VII. Conclusión y exhortación final Lectura estimada: 2 minutos 1 vistas Líneas Guía de América · ColombiaVII. Conclusión y exhortación final 74. Acogiendo el llamado que el Santo Padre, el Papa Francisco, nos ha hecho a caminar juntos, vemos en estas Líneas Guía, tal y como lo hemos expuesto en su contenido, una gran oportunidad para crecer en la escucha atenta de todos los miembros de la comunidad eclesial y las personas con las que tenemos deuda de escucha, como son las víctimas, sus familias e incluso, los miembros de la sociedad que quedan escandalizados por los actos incoherentes de miembros y pastores de la Iglesia. Todos y cada uno de los elementos aquí relacionados no tienen una intención distinta a la de sanar las heridas causadas, buscar a los que se han dispersado y, en una clara y decidida opción por la instauración de la cultura del cuidado, trabajar por la construcción del Reino de Dios en medio del mundo. 75. Pedimos a Dios que, con su gracia y la fuerza de su Santo Espíritu, acompañe y secunde nuestros deseos y esfuerzos, de modo que sinodalmente podamos ver consolidado el anhelo de vivir de tal manera que todos podamos ser agentes de cuidado y protección, especialmente, para los más pequeños y vulnerables. Los Obispos de Colombia depositamos en las manos de Dios todos nuestros agobios y todas nuestras preocupaciones respecto a los abusos cometidos por miembros de la Iglesia, porque sabemos, como Pedro, que “Tú nos cuidas” (1 Pe 5, 7). 76. Que Nuestra Señora del Rosario de Chiquinquirá, Patrona y Reina de Colombia, nos arrope bajo su manto amoroso y maternal y, con su auxilio constante, nos permita ser como ella, amparo seguro para todos los que acuden a nuestra Iglesia.